Montaje del espectáculo: “Para que quiero pies, si tengo alas”


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Quizás, nuestro paso por Guinea Ecuatorial ha sido uno de los proyectos que con más cariño hemos afrontado, y uno de los proyectos que guarda una peculiar relación con nuestra compañía.

Y todo esto tiene que ver con el lugar donde se produjo; Bata y Malabo (Guinea Ecuatorial), pero sobre todo con la persona que hizo  posible su realización; la directora del Centro Cultural de España, Myriam Martínez Elcoro.

El proyecto se realizó durante los meses de Agosto y Septiembre y en este tiempo llevamos a cabo un montaje muy especial para nosotros  “Para que quiero pies, si tengo alas”. El largo tiempo que llevamos colaborando con la Srta. Martínez Elcoro, hizo que en cuanto cursó su invitación, nosotros aceptáramos sin ningún tipo de duda, incluso  sin conocer aún la financiación disponible.

inmacongoLa propuesta de montar un espectáculo donde el entramado de “la danza contmporánea” es inexistente, nos enfrentaba a un “interesante proyecto”, que tendría que realizarse con bailarines de Bata y Malabo, incluso de los poblados cercanos, incluyendo además  a otras personas que no eran bailarines.


Durante más de un mes dispusimos de ensayos y clases abiertas para todo el mundo que quisiera participar, hasta que en un momento dado cerramos un grupo de participantes que  bailarían nuestro espectáculo, los días 23,24 y 25 de Septiembre y 1 de Octubre en el Centro Cultural de Bata. La compañía participó junto a ellos con la muestra de uno de nuestros espectáculos; en este caso un extracto de “Pequeñas Barbaridades”.

Finalmente el programa a estrenar quedó de la siguiente manera:

-Extracto del montaje “TheOtherSide” (bailarines seleccionados)
-Extracto del montaje “Pequeñas Barbaridades” (Cia de Danza Fernando Hurtado).
-Montaje del espectáculo “Para que quiero pies, si tengo alas” (bailarines seleccionados y Cia de Danza Fernando Hurtado) 

guineaecu
De esta forma creamos una velada de Danza Contemporánea compuesta por las tres piezas.

Este programa se repetiría en cuatro ocasiones, teniendo la oportunidad además de llevarlo a los poblados del interior Mbini y Nkolombong. De esta forma se daba también la oportunidad a las personas que no viven en la capital continental, Bata, de poder ver un espectáculo de danza, algo no muy habitual en este país