SINOPSIS

“Vórtice” o el ojo de cualquier tormenta, es la primera obra de una trilogía de espectáculos de danza a partir de la vida y obra del pintor inglés Francis Bacon (Dublín 1909‐Madrid 1992). Su convulsa vida y su obra sin duda una de las más estremecedoras y profundas del siglo XX, son en este espectáculo escénico, el punto de partida y detonante de los cuerpos en movimiento.

El escenario se nos presenta como un gran lienzo en blanco donde se retrata ese universo de tensiones que él deseaba mostrar en su pintura: “Me gustaría que mis cuadros se vieran como si un ser humano hubiera pasado por ellos como un caracol, dejando un rastro de presencia humana y de la memoria del pasado, igual que el caracol va dejando su baba”.

Siempre fiel a la idea de que el arte nos devuelve esencialmente a la vulnerabilidad de la situación humana, la obra de Bacon es una constante reflexión sobre la fragilidad del ser, intentando impactar al espectador haciéndole tomar conciencia de la crueldad y violencia del ser humano.

“Sobre la espaciosa tierra extendida, nos alineamos en rebaño
salvando las olas y volando sin alas, y acudimos
en encarnizada persecución, dejando otras naves a popa
Y ahora está aquí, en algún lugar, escondido como un conejo
Y el hedor a sangre humana me sonríe alegrando mi corazón”

Quienes hablan son las Furias —las divinidades castigadoras de los que cometen crímenes contra su misma sangre— un verso de Esquilo, de Las Euménides, la tercera parte del tríptico de La Orestíada. En “Vórtice” cuatro mujeres como las Furias persiguen la sombra de un hombre y a través de ellas indagamos el concepto de “lo extraño inquietante” o de “lo siniestro”: “lo que debía de haber quedado oculto, secreto, pero que se manifiesta”, así nos referimos a fenómenos psicológicos que tienen que ver con la angustia, con el fantasma, con lo pavoroso. Esos fantasmas que despiertan secuencias de imágenes aparentemente sin relación pero que abren, “las válvulas de la imaginación”. Estas sombras que acosaron a Bacon, lo mismo inspiración que tortura, se convirtieron en las más diversas formas de tensión radical, las que se tienden entre el autocontrol y el desborde, entre el amor y la aniquilación.
La realidad corporal en su constante inestabilidad y transformación, socavada desde su interior por la muerte, objeto de deseo y al mismo tiempo de abominación: todos somos cadáveres en potencia. El cuerpo de estas cuatro mujeres se convierte en el vórtice oscuro que le permite ver y escudriñar la aparente calma en medio de la tormenta.

Humberto Canessa | Coreógrafo Invitado (Costa Rica)

vortices

Ficha Técnica

Título:     “Vórtice”.
Dirección y Coreografía:     Humberto Canessa.
Intérpretes:     Mª Victoria Díaz, Inma Montalvo, Vanessa López, Ximena Carnevale, Pablo Lomba.
Música:          Joselyn Pook, Michael Galasso, Aphex Twin, Massive Attack, Boleros Tradicional (Julio Jaramillo), Amiina, Gutavo Santaolalla, Gotan Projet, Pergolessi.
Diseño Iluminación:   Patricia Gea, Humberto Canessa.
Espacio escénico:          Ricardo Aguilar.
Escenografía:      Ricardo Aguilar y Juan Carrión.
Vestuario:             Humberto Canessa.
Fotografía:            Sylvain Ferey.
Publicidad           Ricardo Bajo.
Producción:          Jorge López, Pablo Lomba.
Duración:               55 min aproximadamente.

Humberto Canessa (coreógrafo Invitado)

Bailarín‐actor, Coreógrafo, Profesor de Danza Contemporánea, Diseñador de Iluminación, Técnico, Director escénico, Productor Artístico Ejecutivo y de Campo.

Estudia en la Escuela de Danza de la Universidad Nacional de Costa Rica: Danza Contemporánea, Clásica, Tradicional Costarricense y Jazz. Composición coreográfica, música y teatro, Historia de la Danza y del Arte, Técnicas: Graham, Cunningham, Limón, Horton, cubana y Alemana. Ha hecho parte de la Cía. de Cámara Danza UNA, invitado en Compañía Danza Universitaria, Compañía Nacional de Danza; miembro fundador de Danza Contemporánea Independiente y de Losdenmedium.

A partir de 1989 forma parte de la Cía. Athanor Danza del coreógrafo colombiano Álvaro Restrepo y hasta 1995, participando de 7 espectáculos y en más de 30 festivales internacionales. En 1997 forma parte del proyecto colombo‐francés “El Puente”, donde cumple funciones de asistente de dirección y de coreografía.

En 1992 funda su propia Cía. Corpus Erigo Danza Contemporánea y en 1998 en Cali, Colombia, crea junto a artistas independientes el Laboratorio Interdisciplinario del Cuerpo y la Escena (LINCE), el cual continuó trabajando en Bogotá y ahora en San José de Costa Rica. Entre sus últimas colaboraciones están las obras “Peter Pan” (2006) y “El libro de la Selva” (2007) con la Escuela Nacional de Danza de El Salvador y “El Réquiem de Mozart” (2007) con la Compañía de Danza Universitaria de la Universidad de Costa Rica. Con su trabajo ha sido ganador en dos ocasiones del Premio Nacional de Danza a la “Mejor Coreografía”, en 2000 y 2006.
Actualmente es el Director General y Artístico de la Compañía Nacional de Danza de Costa Rica que pertenece a el Ministerio de Cultura y Juventud de ese país.